El problema es casi siempre el mismo. Cambia el vocabulario.
Un taller y una asesoría no se parecen en nada, pero los dos pierden dinero en el mismo sitio: entre el momento en que alguien pregunta y el momento en que se cobra. Estos son los sectores con los que más trabajamos y lo que solemos arreglar primero en cada uno.
Instaladores y reformas
Presupuestos que salen el mismo día, recordatorios automáticos y la reseña pedida al terminar la obra.
Ver el sectorAsesorías y despachos
Recogida de documentación sin perseguir a nadie, plazos vigilados y expedientes siempre al día.
Ver el sectorComercio y tiendas
Stock, pedidos y facturación conectados, para no teclear lo mismo en dos sitios.
Ver el sectorHostelería y turismo
Reservas, confirmaciones y reseñas en piloto automático, también en temporada alta.
Ver el sectorClínicas y consultas
Citas, recordatorios y menos huecos vacíos por olvidos o cancelaciones tardías.
Ver el sectorTalleres y automoción
Del aviso de entrada al presupuesto aprobado y la factura, sin papeles sueltos.
Ver el sectorInmobiliarias
Cada interesado con respuesta inmediata y seguimiento, en vez de una bandeja saturada.
Ver el sectorFormación y academias
Matrículas, cobros recurrentes y avisos al alumnado, gestionados solos.
Ver el sectorServicios profesionales
Propuestas, contratos y horas facturables en un mismo flujo, sin Excel intermedios.
Ver el sectorIndustria y producción
Órdenes de trabajo, materiales y entregas conectados con la administración.
Ver el sectorEso no significa que no encajemos
Esta lista son los sectores en los que más nos hemos repetido, no una puerta cerrada. Si tu negocio no aparece, el proceso probablemente se parece más de lo que crees.
¿Cómo funciona esto en tu sector?
Cuéntanos a qué te dedicas y cómo entran hoy los clientes. Te decimos qué automatizaríamos primero y qué dejaríamos como está.